Archive for Marzo, 2009
Luces y sombras
El rayo helado de la mañana se deja caer contundente sobre las fachadas blancas y limpias; mientras el ángulo oscuro del día enfría las miradas. Ella, con la suya antigua, entre el blanco y el negro manchado de sepia. Y otra vez la sombra, que lucha por empequeñecerse ante el sol del día. Como un hada madrina ilumina con su varita, orgullosa y altiva; felina mirada que domina la distancia inoportuna. La línea horizontal apaga lentamente el goce de las luces y los rojos amarillean de dulce almibarado mientras la mañana se deja caer como un apagado olvido. Una estrella despunta en el claro-oscuro del día: azul marino surcado de naranja anaranjado, azulado y celeste. Un abismo de olas resquebraja el ritmo apasionado del sueño diurno y atrapa la inconsciencia apasionada, esponjosa textura de algodón morado. Y al final las ventanas encendidas en el hogar de la nada.
La casa
Y el reloj, de repente, se había atrasado. El tejado de la casa era abominable, roto, desconchado, deshojado, triste, estandarte certero del interior. La vieja mostró la cochambre a los visitantes, orgullosa de su antigüedad, consciente inconsciente de su deterioro. Ellos le sonreían con benevolencia. La vieja no. La muchacha miraba incrédula a su novio con una pálida amenaza de terror. El viento del maltrecho jardín rogaba entrar a la casa por todas sus rendijas. La puerta se cerró de golpe con ellos dentro. La vieja, sin más explicación, salió. El reloj, de repente, se había parado.
Vida
Una respuesta,
solución consejera
de dudas traicionadas,
y apenas la autoestima
de la piel madura.
Un camino de pasiones,
un poema de moradas.