Presagio
Aquella noche me desperté sobresaltada; eran las cuatro y veintitrés minutos de la madrugada cuando mis ojos se abrieron de repente y mi cuerpo empapado se resistió a continuar en la cama alzándose bruscamente como un resorte. Sólo diez minutos después sonó el teléfono.
Una Respuesta a “Presagio”
cuánto tiempo sin pasar… y me has dejado encogido el corazón! he sentido la misma punzada… sólo espero no despertarme de madrugada. t.
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