Te añoro
Como la abubilla que antes de alzar el vuelo definitivo ya echa de menos su nido. Como la madre que todavía fríe las patatas del hijo que hace dos semanas volvió de Cancún con su nueva esposa. Como la amante que aún despidiendo al amado en el ascensor descubre de nuevo la punzada en la boca del estómago imaginándole en los brazos de su verdadera mujer. Como la chiquilla que todavía no ha deshecho las maletas de las vacaciones y ya está traicionando las palabras de fidelidad que juró en la playa. Como el perro que vaga por la carretera en busca de un rastro que no encontrará.
2 Respuestas a “Te añoro”
Muy bonito lo del perro.
No estoy de acuerdo con lo de la chiquilla. Suele durar más… acuérdate…
Yo si estoy de acuerdo en todo. Pero la añoranza de otro es tambien añoranza de uno, en esta vida uno va perdiendolo todo y por eso se agarra tanto a otros para no perderse.
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