Exilios
Antonia se ha levantado esta mañana con la boca reseca, margen callado de las montañas de allá que nunca se quejan. Hoy rechinaban sus dientes con el frío del norte que ya no siente porque hace mucho tiempo que regresó, y sin embargo aún se quejan sus huesos del helor austriaco que un día dejó atrás creyendo que volver a su tierra era un deseo y que por fin calentaría su cuerpo ya cansado. Y aquí, ahora, añora el frío y también a Warner, y por eso se levanta con las montañas de allá resecando su boca.
2 Respuestas a “Exilios”
Nunca se deben desclavar completamente las espinas doradas…
Muy bonito, espero que algún día hagas una selección y los publiques.
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