Archive for Julio, 2010
Adiós
A medianoche reluce tu nombre en mi engaño. Dibujo nuestras mentiras con un grito contenido que pregona sin sonrojos que te quiero. Y es que el amor es como un despiste que requiebra la falacia con besos, sonrisas y hormigueos. Mi orgullo rendido ante el azul y negro de tu mirada. Mañana rescataré el triunfo desgastado de mi maleta, pero esta noche necesito que ocultes la verdad con el sudor espontáneo de tu peso que desdice tus palabras. Ya amanece en el rincón de mi resurgir, difícil entuerto que aún ni yo he entendido. Y te anuncio que me voy, sin adornos, sin explosiones, sin mariposas. Quién sino tú me abres la puerta, con un pausado adiós.
Esta vez tampoco
No lo sé agente. Yo iba a salir de casa en ese momento cuando recordé que no le había preparado el almuerzo para el trabajo. Entonces volví y él ya se había dado cuenta de que no lo había hecho y entonces discutimos. No, no, agente, no me pegó. Es sólo que, como yo me tomo todas esas pastillas por las mañanas, estaba un poco, no sé, como borracha, ¿entiende? Y entonces creo que tropecé. No estoy segura, pero yo creo que por eso me caí por la escalera. Creo que fue así, sí. No, no, no voy a poner una denuncia porque no estoy segura de si fue él o yo sola tropecé. ¿Y si fui yo misma, por culpa de todas esas pastillas para la depresión? No, no, no le denuncio agente. Esta vez no.